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Ensayo #3: El Bostezo

El Bostezo Por Carlos Fernández-Rocha (Especial para el boletín de noticias de la PUCMM) La boca se va abriendo en un impulso incontrolable como si la mandíbula inferior cobrase vida y tratase de separarse de la cara. En una primera fase se va inspirando el aire a borbotones, a boca llena,   produciéndose un sonido fuerte de aspiración en la garganta; en la fase siguiente se expele el aire con una violencia más o menos controlada y acompañada del característico sonido de lo que llamamos popularmente el bostezo.             Esta común manifestación de la vida humana   puede ir acompañada de una sensación de bienestar muy singular. Parece como si se sintiera a lo largo de todo el espinazo su salutífico efecto secundario. Ciertamente, el bostezo es un placer menor al que la sociedad nos tiene acostumbrado a disfrutar en soledad, más que nada para no andar enseñando los cincuentaidós dientes a derecha ...

Ensayo #2: Una República Musical

Una República Musical Por Carlos Fernández-Rocha Desde hace más de diez años me he visto involucrado en la enseñanza de estudiantes extranjeros. La experiencia no solo es rica desde el punto de vista académico sino sobre todo desde el punto de vista personal. El estudiante extranjero tiene el privilegio de llegar a este país y luego de residir entre nosotros por cuatro meses o más regresa a su patria con el corazón lleno de experiencias y amistades nuevas. Como son hijos de una cultura que imprime cualidades positivas y negativas en sus ciudadanos nos llegamos a acostumbrar a sus reacciones ante los acontecimientos de la vida dominicana, aunque no deja de llamarnos por eso la atención uno que otro aspecto. Por ejemplo, uno de los elementos de nuestra cultura que más los impacta son las relaciones familiares. Afirman siempre que la calidez e intimidad de esos lazos internos del núcleo familiar son para ellos, con mucha frecuencia, la experiencia más rica y ...

Ensayo #1: Nosotros, los Gorditos

Nosotros, los Gorditos Por Carlos Fernández-Rocha  (A mi médico, el Dr. Manuel Sadhalá con cariño y respeto) He tenido la tentación de escribir estas páginas desde hace muchos tiempo. Una mezcla de pudor y de temor al “qué dirán” me ha frenado. Pienso, sin embargo, que soy lo que puede llamarse “una voz autorizada”, en vista de que desde hace más de tres décadas tengo sobrepeso. Supongo que como yo, habrá muchos que pueden hacer suyas estas páginas y que sabrá Dios si mi testimonio puede ayudar a alguna alma descarriada que ve con malos ojos a nosotros los gorditos. Se impone, en primer lugar, una clasificación, ya que hay gorditos y gorditos... Entre nosotros se usa el término de “lleno o llena” y mejor aún con el diminutivo “llenito o llenita” para designar a una persona de contornos “cuadradosos”. Es decir, ni tiene una barriga inmensa, ni papada, ni esos sobresalientes muslos o pompis. En una escala de menor a mayor sería el menos gordo de los gordos...

Serie de ensayos: Homenaje a Cafero (padre)

Homenaje a Cafero (padre) Mi papá murió recientemente. Es algo para lo que nadie está preparado, incluso me tomará bastante tiempo procesarlo. Su vida impactó enormemente lo que soy hoy en día, y por como vivió, también impactó la de muchas otras personas. He estado revisando su computadora y leyendo los innumerables artículos de la vida cotidiana que escribía, los cuales estaré compartiendo por un tiempo en este blog. Para los que no lo conocieron, era un hombre de letras. Profesor de literatura y español por más de 40 años. Ensayista, escritor, crítico de arte, fundador de Casa de Arte en Santiago, director de Amantes de la Luz, director de diversos departamentos en la universidad PUCMM, animador socio cultural, crítico de cine y tantas otras cosas más, que ya perdí la cuenta. Pero sobre todo, era una persona y padre excepcional. Entre los escritos que vi en su computadora, este pequeño párrafo que escribió en una Navidad, me impactó más que ningún otro que elocuentemente escr...

Palabras que callas

Las palabras que callas te atrapan. Te hacen suyas y hacen contigo lo que gustan. Te maltratan, te abofetean y te escupen en la cara. Se sientan en una esquina de tu mente y hacen una casa de campaña. Te patean en la cara. Te despiertan en las noches hablándote en voz alta. A veces te hacen sentir bien. Son tuyas y nadie te las puede arrebatar. Conversas con ellas y se ríen contigo como buenos amigos. Comen juntos y vas con ellas al cine. Eventualmente te traicionan y te dan la espalda. Vuelven a donde pertenecen. En aquél rincón donde se sienten cómodas. Fotografía: @xgibran

Sin café no

Hablemos, pero sin café no. Sin café no es lo mismo.  El café nos hace más lúcidos, más iluminados. Te confiesas y me confieso;  confesiones sin azúcar, amargas y fuertes.  Deliciosas!  Te digo que eres linda,  que te amo más que al café... y eso es mucho. Conversemos, pero sin café no.