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Palabras que callas

Las palabras que callas te atrapan. Te hacen suyas y hacen contigo lo que gustan. Te maltratan, te abofetean y te escupen en la cara. Se sientan en una esquina de tu mente y hacen una casa de campaña. Te patean en la cara. Te despiertan en las noches hablándote en voz alta. A veces te hacen sentir bien. Son tuyas y nadie te las puede arrebatar. Conversas con ellas y se ríen contigo como buenos amigos. Comen juntos y vas con ellas al cine. Eventualmente te traicionan y te dan la espalda. Vuelven a donde pertenecen. En aquél rincón donde se sienten cómodas. Fotografía: @xgibran

Sin café no

Hablemos, pero sin café no. Sin café no es lo mismo.  El café nos hace más lúcidos, más iluminados. Te confiesas y me confieso;  confesiones sin azúcar, amargas y fuertes.  Deliciosas!  Te digo que eres linda,  que te amo más que al café... y eso es mucho. Conversemos, pero sin café no.

Cada rostro es una historia

Cada rostro es una historia.  Los ojos siempre tienen algo que contar, expresiones que lo dicen todo. Todos callados y pensativos. Unos leen, otros se lo pierden. Con música en los oídos, para no sentirse solos. Escondidos detrás de una melodía que los acompaña, los mima. El silencio sumado al sonido de rieles dormidos, se les pasa la parada de la estación. Se les pasa la vida. Una sonrisa, miradas esquivas. Una vez, y otra. Se encuentran de nuevo como con ganas de contacto personal. De una buena conversación con un extraño. Pero les llega su parada, y se esfuman. "This is Union Square. Next stop is 23 Street" New York - 12 de Noviembre, 2012. Fotografía: @xgibran

Desempolvando letras

  ~ Pequeño cuento escrito para una asignación del colegio cuando tenia 15 años. Está tal cuál como lo presenté en aquella ocasión ~ Un Día Más por:  Carlos Alberto Fernández-Rocha             Abrí los ojos lentamente como si no quisiera hacerlo y poco a poco fijé los ojos en el techo manchado de humedad. A veces veía figuras de animales, hasta paisajes; hoy eran sólo manchas.  Haciendo un esfuerzo me volteé hacia la derecha y vi el resto de mi aposento. El gavetero, los aviones de armar colgados en el techo, la pelota de baloncesto y el lío de ropa que siempre dejaba atrás.       -¡Otro día más, que haré hoy! Mientras me levantaba de la cama, repasaba las posibilidades que tenía para ocupar el día de hoy. Ya estaba harto de las vacaciones y sin embargo no quería que terminaran. Estaba harto de jugar baloncesto. En el barrio nadie podía contra mí. Había maroteado mangos un ...

Cosas que sé y no sé

Hay cosas que sé. Sé disfrutar la comida. Sé escuchar música por horas. Sé que me gusta el mar y viajar. Sé ir al cine sólo y preparar omelettes. Sé de café y de internet. Sé de consultoría y fotografía. Sé ganar y sé perder. Sé permanecer callado y escuchar. Sé cantar, buscar y encontrar. Sé de pentagramas y cronogramas. Sé a dónde voy y dónde estoy. Hay cosas que no sé. No sé bailar ni hablar en público. No sé estar sin hacer nada. No sé aburrirme y no sé mentirte. No sé ver sangre y no desmayarme. No sé estar nervioso. No sé burlarme ni enfadarme. No sé beber ni temer. No sé estar contigo ni sin ti. No sé cerrar los ojos y no verte. No sé olvidarte. No sé, no sé!

C'est la vie à Port-au-Prince

En Puerto Príncipe la vida comienza más temprano. Son las 6 AM y ya todos están en la calle entre tapones enormes y filas de personas caminando por las aceras, cuando las hay. Caras llenas de sufrimiento, pero con entusiasmo de que ese día encontrarán la comida. Cientos de niños con uniformes de colores carnavalescos caminan a sus escuelas y dan cierta esperanza en medio del caos y la angustia. Un año después del terremoto y las casas siguen en el piso, al igual de los ánimos de recogerlas. Ahora el Cólera entra, al igual que Baby Doc Duvalier, dos plagas simultáneas. Incontrolables. El olor a carbón de los anafes cubre la ciudad, la música vibrante, guaguas tap-tap. Pocos árboles y muchas casuchas. Ninguna pintada, porque si las pintan, el gobierno les cobra impuestos. De Petiónville a Tabarré, 1 hora y media y solo 12 km recorridos. Calles imposibles de andar si no tienes una jipeta 4x4. Entre recovecos y brincos, miles de casas de campaña yacen en cualquier parque público y rin...

Supe

Supe que ya no era joven cuando los video juegos ya no me entretenían tanto como antes. cuando lo importante en un deporte ya no era la diversión, sino que era “saludable”. cuando deseaba comida más light, aunque menos apetecible. Supe que ya no era joven cuando comencé a leer más libros y disfrutarlo. cuando duraba semanas sin ver televisión sin extrañarla. cuando pensaba más en mi futuro que en mi presente. Supe que ya no era joven cuando me lesioné la rodilla y ya no podía correr más. cuando comencé a amar más a las personas por lo que eran y no por lo que me daban. cuando me fascinó el arte y el jazz. Supe que ya no era joven cuando en el espejo vi atónito mi primera cana. cuando mi frente se volvía más grande y mis ánimos más pequeños. cuando mis posibilidades eran muchas pero elegía las más discretas. Supe que ya no era joven cuando me rompieron el corazón más de una vez. cuando me gustaba estar solo y un atardecer me sorprendía. cuando disfrutaba más la noche que el día. Supe qu...